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CUARESMA Y SEMANA SANTA 2018

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HERMANDAD DEL SEÑOR SEPULTADO "CRISTO DEL AMOR".

TEMPLO DE SANTO DOMINGO.

En 1547 se funda por Cédula Real la “Cofradía del Cristo Morto”, y en dicho año salió por primera vez en procesión.

 

En Bula Papal de nuestro Pontífice Clemente VIII (Hipólito Aldo brandini) (1592-1605) se indica: “que en las demás provincias y tierras de las Indias, los fieles cristianos que las habitan…acostumbran sacar el Viernes Santo la imagen de Nuestro Salvador…en Solemne Procesión”

 

“Fue en el año de 1595 cuando se llegó al sabio acuerdo de que la Procesión del Templo de Santo Domingo, saliese a las calles, después de que los Frailes Franciscanos terminaran su Ceremonia del Descendimiento. Esta única Procesión se solemnizó especialmente a partir del año 1650, cuando ya participaron en el Cortejo Ediles y otras autoridades. “Años después de que los Dominicos tuvieran a su cargo la Procesión del “Cristo del Amor”, se iniciaron las gestiones para fundar la Hermandad del Señor Sepultado, y las gestiones no fueron inútiles, pues el 18 de Julio de 1852, Fray Pedro Mártir Salazar, en unión con los señores Julián Falla, Manuel Valle, Antonio Gómez, Esteban Castro, Fabio Ardín, Manuel José Durán y Domingo Izaguirre, formaron la primera Directiva, quienes gestionaron todo lo concerniente a su fundación, esta se solidificó de una manera tan extensa, que fue creciendo con la ayuda de los Hermanos que iban ingresando con verdadera fe y amor hacia el Señor Sepultado”. Relatos del Hno. Augusto Acuña G. 1922

 

El fin de la Hermandad ha sido, buscar la santificación de sus miembros, mediante la práctica de las virtudes cristianas y el recuerdo de la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. Además promover y mantener el culto y veneración de la Imagen del Señor Sepultado el “Cristo del Amor” de Santo Domingo.

 

Otros de los fines primordiales han sido, la formación, profundización y evangelización de sus miembros en la Fe Católica, la asistencia espiritual y social a los Hermanos cuando lo necesiten, fomentar el mutuo conocimiento y el espíritu fraternal entre sus integrantes así como colaborar en la pastoral y social de Santo Domingo.

HISTORIA

SANTO ENTIERRO

"CRISTO DEL AMOR"

HISTORIA DE LA PROCESIÓN DE VIERNES SANTO.

 

Con la venida de la Orden de Predicadores en 1529 a Guatemala empezamos la historia de la Procesión de Viernes Santo.  Serán estos primeros años difíciles para los Frailes dado  a que buscan asentarse de manera permanente para poder irradiar su proyecto evangelizador y de defensa de los indígenas.

 

Para la segunda mitad del siglo XVI las celebraciones de la Pasión en el Templo de Santo Domingo se desarrollaban por medio de La Cofradía del Rosario dado a que requería su propia organización. Con el paso de los años surgiría la “Cofradía De Nuestra Señora De La Soledad Y Santo Entierro”, estos datos históricos nos hacen recordar que la Procesión de Viernes Santo de Santo Domingo es de las más antiguas del Continente, ya que en sus orígenes las procesiones de Pasión o de Semana Santa eran penitentes, los miembros de la Cofradía portando estandartes, insignias, pendones y penitencias; por aparte, se tienen referencias documentales que la ubican alrededor de 1580, este aspecto se puede confirmar tal como lo refiere una Bula de Clemente VIII quien para 1598 otorgaba a los conventos de los Frailes de la Orden de Predicadores, Indulgencias por la celebración de la Pasión del Señor.

 

Por acuerdos emitidos entre los Frailes Franciscanos y Dominicos a partir del año de 1595 en la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, haría que la Crucifixión se realizara en el Templo de San Francisco y la Procesión del Santo Entierro saldría del Templo de Santo Domingo con presencia del Cabildo y el Ayuntamiento tal como nos lo da a conocer Fray Francisco Ximénez. Recientemente se ha podido corroborar este dato ya que existe documentación del año 1598 en donde se evidencia la donación a la Cofradía encargada para sufragar los gastos de la Procesión.

 

Se sabe que en el año de 1650 fue mayordomo de la Cofradía Don Antonio de Rizo, y siendo muy grande su devoción al Señor Sepultado, procuró alentar a la sociedad en su fervor, para que hiciera la Procesión con mucha mayor Devoción y para mover más a los fieles, pensó en la conveniencia de establecer el Sermón antes de la Salida, en ese año predicó el padre Fray Antonio de Baños, uno de los mejores predicadores de la época. Y como cita el padre Ximénez: “era dificultoso que hubiera en la cristiandad, Procesión que la excediera”, porque concurría a ella lo más lucido de la Ciudad, marchando detrás de la Urna, el Muy Noble Ayuntamiento, y las otras autoridades y vecinos principales, siendo tan grande el número de fieles que asistían, tan numeroso en Imágenes, tan severo el atavío de los penitentes y tan Solemne el Cortejo, que era uno de los más devotos espectáculos que ofrecía la cristiandad”

 

La Ciudad de Santiago de los Caballeros por medio del Cabildo Municipal eran patrones de la Cofradía,  a lo largo del siglo XVII y XVIII existen diversos acuerdos del Ayuntamiento en su calidad de patrona de la “Cofradía de Nuestra Señora de Soledad y del Santo Entierro”,  en las que se hace referencia a la Procesión del Santo Entierro de Viernes Santo de Santo Domingo.

 

A consecuencia de los terremotos de San Miguel en 1717, y de Santa Marta en 1773, la Procesión del Santo Entierro no fue autorizada a salir.  En 1775 si se autorizó pero con la condición de un recorrido corto. Cabe mencionar que no se cuenta con documentos que relaten el traslado de la Imagen del Señor Sepultado de la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala (hoy Antigua Guatemala) a la Nueva Guatemala de la Asunción, tras los terremotos de 1773.

 

Ya con el proceso de Independencia de Guatemala, en 1825,  el Ayuntamiento renunció al patronato de la procesión del Santo Entierro de Santo Domingo, con lo que se inició una serie de cambios que haría pasar el ritual de la Procesión de estilo "Colonial" al "Moderno".

 

El 18 de julio 1852, por iniciativa de Fray Pedro Mártir de Salazar transformó la antigua "Cofradía del Cristo Morto" en la actual Hermandad del Señor Sepultado. Nombrándose en ese año a la Primera Hermana siendo esta la Municipalidad de Guatemala, debiendo cumplir con los derechos y obligaciones como cualquier Hermano.

 

Como consecuencia de un decreto del gobierno liberal de aquella época: Decreto 115, 9 de febrero de 1874, Artículo 2º:   “Se declaran por completo suprimidos los Beaterios, Hermandades, Ordenes, Ordenes Terceras y demás congregaciones de esta clase”  entre los años 1874 y 1887 se prohibieron realizar actos de culto a lo externo de los templos por parte de los gobiernos liberales de la época,  la Hermandad quedó inactiva, aunque el culto al Señor Sepultado y Virgen de Soledad continuaba al interior del Templo, como una forma de manifestar la Fe del pueblo Católico.

 

Durante todo el Siglo XIX y hasta el año 1906 los Presidentes de las Juntas Directivas fueron los padres Priores del Convento de Santo Domingo de la Orden de Predicadores siendo en total estos cuatro Fray Pedro Mártir Salazar o.p., Fray Valentín Muñoz o.p., Fray José Casamitjana o.p., y Fray Julián Riveiro y Jacinto o.p. quien fuera nombrado Arzobispo de Guatemala en 1914.

 

El 28 de octubre de 1969 el Templo de Santo Domingo fue elevado a la categoría de Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario, por el Papa Paulo VI, razón por la cual verán en el monograma los símbolos basilicales es decir la tiara y las llaves entrelazadas como símbolo de dignidad.

 

La imagen del señor Sepultado fue Consagrada por el XVI Arzobispo de Guatemala Cardenal Mario Casariego y Acevedo el Primer Domingo de Cuaresma 11 de marzo de 1973, en el atrio de Catedral Metropolitana.

ORIGEN  DE LA IMAGEN DEL SEÑOR SEPULTADO.

 

Los datos del autor y la fecha de la talla de tan bella Imagen son desconocidos. El historiador más antiguo en referirse a una Cofradía relacionada con la procesión del Santo Entierro en el templo Santo Domingo es el fraile dominico Francisco Ximénez.

 

Será el autor Víctor Miguel Díaz  en su obra  "Las Bellas Artes en Guatemala" quien nos presentará una versión basada en una leyenda y la cual dice que: "…. Por esos días llego a Trujillo el dominico Fray José de Lazo y se informó de las cajas abandonadas en dicho lugar y de acuerdo con las autoridades, recogió las que tenían objetos religiosos, enviándolas a la Capital del Reino. Fray José encaminose enseguida al puerto llamado "Bodegas" (Hoy Izabal) y luego a la Capital. Semanas más tarde llegaron las cajas al monasterio de los dominicos y al abrir la más grande encontraron con sorpresa al Cristo Yacente. La comunidad se trasladó al Templo, hubo prolongado repique de campanas, afluencia de autoridades eclesiásticas y civiles, multitud de vecinos principales y acto seguido, la Imagen fue expuesta en la nave central..."

Es precisamente esta leyenda que repetida por abuelos, busca destacar en las nuevas generaciones la devoción a la pasión de Nuestro Señor en el Templo de Santo Domingo.

 

DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN.

 

Víctor Miguel Díaz describe a la Imagen de la siguiente manera: "El artista ignorado que esculpiera el Cristo Yacente reveló gran erudición y genio. Además de los detalles anatómicos y de la bien estudiada actitud del cuerpo, presenta un intenso sentimiento en el rostro cubierto por el tinte pálido de la muerte, todo en la bella imagen es sobrio y correcto".

 

El doctor Gerardo Ramírez Samayoa, describe la imagen detalladamente: "A primera vista, nos encontramos con una imagen de Cristo Yacente. Con el rostro en posición central. Sus ojos están cerrados casi en su totalidad. Tiene un bello perfil, con un contorno nasal muy bien delineado, marcando primorosamente las alas de la nariz. Las superficies faciales son planas, creando una sensación de irrealidad y misterio, sus pómulos son delicados y se deprimen en sentido maxilar terminando en una suave excavación". "La boca está abierta aunque no caída, muestra toda la dentadura superior burilada en forma primorosa, Su barba es poblada con ondulaciones armoniosas, termina en punta y esta levantada. La tez es de color pálido".

 

URNA.

 

Con respecto a la Urna de bronce en que actualmente sale la Imagen cada Viernes Santo, se tiene documentado que en el año de 1866, Don Manuel Sáenz de Tejada hizo venir de París, la Urna en que procesionalmente y todos los Viernes Santos desde entonces, recorre el Señor Sepultado.

 

La actual Urna que apreciamos ha recibido una serie de modificaciones para adaptarla mejor a las necesidades de seguridad y protección a la Imagen del Cristo de Amor, estas reparaciones se hicieron con el fin de mejorarla, dado el trabajo al que es sometido el Metal, tres momentos podemos identificar:

a. En 1935, se modificara los marcos y vidrios.

b. En 1940, se fundieron en bronce las cuatro molduras de los costados y las cuatro de las cabeceras, a los cuatro ángeles de las esquinas, que eran solo de medio cuerpo, se les agregó piernas con lo que se logró aumentar la altura de la urna, y permitir así, mejor visibilidad para la Milagrosa Escultura. También se realizaron en bronce los cuatro pies y las cuatro columnas que sostiene la urna y los cerchones que sobre esta última enlazan y sostiene la Corona de Espinas y las Insignias de la Pasión.

c. 1998, se hizo un nuevo remozamiento a la Urna por encontrarse esta muy dañada por el paso de los años, en dicha reparación mejora la iluminación y se modifica la parte inferior agregándosele tallados y un cajón con el escudo labrado de la Hermandad en donde descansa el matricularlo de los Hermanos fallecidos.

 

La urna es rica en detalles, su iconografía es en sí misma una exaltación a la Pasión del Señor, las Arma Christi que rematan la Urna y entrelazan los cerchones.

UNIFORME

©2018. HERMANDAD DEL SEÑOR SEPULTADO.

TEMPLO DE SANTO DOMINGO.